Las palabras que no son y son las que llegan, palabras sin sentido que se sienten como miedo o como frio. Un sifaruno que te recuerda el primer roce de su mano y la tuya. Un diridine que se dibuja en la primera mirada nerviosa, el nerune que describe los labios que no saben como llegar al primer beso. Y tan lejos de eso te guardas el recuerdo como una fotografía borrosa que hace mucho no veías. Y de repente te descubres soñando de nuevo, con los mismos deseos tontos de hace 7 años, cuando no había que pagar la renta o calcular impuestos. Cuando te ibas a Samborns a platicar sobre la taza de café rellenable y nada más en tus manos que aquel cigarro que servía para prender el siguiente. Y hablabas de cualquier tema como si los conocieras todos tratando de no descubrir tu absoluta ignorancia en el tema. Otra vez vuelves al salón de clases donde aquel muchacho de pelo rizado te dice que no es bueno contestarle a la maestra. Y con esta carta a ti misma se acaba este ciclo y empieza uno nuevo lleno de primeras veces, con mas experiencia y un poco menos de estupidez (aunque solo un poco) y lo miras a los ojos y esperas que el próximo abrazo sea de nuevo el primero. Entonces llegan de nuevo las letras que se hacen canción, esas que no dicen nada, que mueven tu centro a tu nariz donde descansa la mariposa “y sigue siendo tan pequeña mi canción”
sábado, septiembre 29, 2007
miércoles, septiembre 26, 2007
Dias sin nombre
Es una mezcla muy rara la de estos días; el exceso de trabajo, la enfermedad de mi padre, mis ganas de olvidarme de todo e irme de fiesta, la visita de mis primas, la compañía del chuckles, el apoyo de mi esposo, el cansancio, las ganas de salir. Han sido días maravillosos de mucho aprendizaje y de todas las contradicciones de las que estamos hechas las mujeres y que nos hacen tan adorables. Este seria un muy buen momento para escapar del interior de mi cerebro y regresar a descansar cómodamente en el sillón favorito de su casa, amigo lector, puesto que hay una luz que se apaga y se enciende que no me deja distinguir si voy por el camino correcto. Este camino de arena mi bienaventurada amiga se lo empieza a llevar el viento como una fotografía en movimiento, solo espero que el destino este lleno de nuevas aventuras como lo era la tierra de nunca jamás.
lunes, septiembre 24, 2007
Mas dificil que en los videojuegos.
Tal como si fuera lluvia ácida el “chipi chipi” del fin del semana ha vuelto un queso gruyer a mi ciudad sin tenerle la menor compasión. Si estuviéramos dentro de una película bastaría con grabar la trayectoria de cualquier carro para simular como conduciría una persona ebria. Esto de esquivar baches, alcantarillas abiertas y zanjas que se hacen sobre la calle es toda una travesía. Ya me estoy animando a moverme en el cómodo y refrigerado SUBA y dejar mi carrito guardado y bien tapado para que sobreviva a la incompetencia del desarrollo urbano de mi tan querida y agujerada ciudad.
El viernes que se volvio lunes
En este exhaustivo fin de semana en la expocasa conocimos una gama mágica mística musical de personas. (Citando “paranoia” de Javi G de L) donde además de ofrecer casas sin querer ofrecimos un diván de psicólogo muy al estilo Freudiano. Totales desconocidos nos platicaban de sus sueños, su situación familiar, económica, laboral. Nos contaban si se piensan casar, como se conocieron, donde han vivido, las esperanzas que depositan en nosotros.
Y yo en mi absoluta ignorancia no podía hacer más que escuchar y asentir. Pensando en la operación de mi padre, los gastos de la oficina, la meta de ventas del mes, el clutch de mi carro.
Fue un fin de semana agotador y un lunes que amaneció demasiado pronto. Y con el cansancio en los hombros, la vista cansada, el dolor de cabeza y doscientos pendientes veo a mi esposo recargado en la pared moviendo la cabeza de un lado a otro con la justificación de sentir lo acolchonado que se ha vuelto su abundante y muy rizado pelo largo, casi como si fuera un micrófono. Este ladrón de sonrisas me hace sentirme mas descansada que cualquier colchón ortopédico que mi (falta de)dinero pudiera comprar.
Y yo en mi absoluta ignorancia no podía hacer más que escuchar y asentir. Pensando en la operación de mi padre, los gastos de la oficina, la meta de ventas del mes, el clutch de mi carro.
Fue un fin de semana agotador y un lunes que amaneció demasiado pronto. Y con el cansancio en los hombros, la vista cansada, el dolor de cabeza y doscientos pendientes veo a mi esposo recargado en la pared moviendo la cabeza de un lado a otro con la justificación de sentir lo acolchonado que se ha vuelto su abundante y muy rizado pelo largo, casi como si fuera un micrófono. Este ladrón de sonrisas me hace sentirme mas descansada que cualquier colchón ortopédico que mi (falta de)dinero pudiera comprar.
¿Qué les dije?
Pues si, llegamos temprano a la dichosa cena, el vestuario blanco y beige era el correcto, saludamos cortésmente a los invitados, las mesas estaban puestas con manteles blancos, la cena era cortes de carne asada y costillas, la gente bebía su whiskey y cortaba con tenedor y cuchillo las costillas. Los platos eran blancos y la decoración era muy linda.
Pero entonces empezamos a contar “charras” en una esquina del lugar, la verdad ya no nos animamos a sentarnos en alguna de las mesas donde romperíamos la calma. De repente cuando quisimos cenar ya no había donde sentarse y tuvimos que improvisar una mesa. De plato teníamos unas servilletas, de cubierto nuestros dedos (ya toda la vajilla estaba ocupada) de tomar soda de naranja que deja bigotes y la platica que ocasionaba el único coro de risa estridente del lugar.
El festejado (mi papá) me abraza y me dice en voz bajita… ¿Por qué no te sientas en una mesa normal? La verdad no encontré una respuesta. Y ahora que lo pienso pudiéramos concluir querido lector que cuando no tengo problemas me las ingenio para atraerlos. Creo que eso es lo que ha hecho mi vida tan entretenida (por lo menos para mi)
Pero entonces empezamos a contar “charras” en una esquina del lugar, la verdad ya no nos animamos a sentarnos en alguna de las mesas donde romperíamos la calma. De repente cuando quisimos cenar ya no había donde sentarse y tuvimos que improvisar una mesa. De plato teníamos unas servilletas, de cubierto nuestros dedos (ya toda la vajilla estaba ocupada) de tomar soda de naranja que deja bigotes y la platica que ocasionaba el único coro de risa estridente del lugar.
El festejado (mi papá) me abraza y me dice en voz bajita… ¿Por qué no te sientas en una mesa normal? La verdad no encontré una respuesta. Y ahora que lo pienso pudiéramos concluir querido lector que cuando no tengo problemas me las ingenio para atraerlos. Creo que eso es lo que ha hecho mi vida tan entretenida (por lo menos para mi)
jueves, septiembre 20, 2007
Diculpe usted... es que no entendi.
Definitivamente no brillaré en sociedad. No se como hago para enredar las indicaciones que se me dan para asistir a los eventos sociales. Resulta que mi impuntualidad ya no se interpreta como una llegada graciosamente tarde, sino que llego cuando la gente ya se va. Si la fiesta es temática o de colores me las arreglo para no enterarme e ir como se me ocurre en el momento. Hoy abra una cena blanco, negro y beige… espero haber entendido bien. Aunque seguramente abra una aventura que contarle mañana sobre este tema.
Ah que frio.
Estamos a punto de empezar una nueva etapa. En este borde no podemos ver que hay detrás de la puerta. Es un movimiento arriesgado que supone abundancia en la mayoría de los aspectos de nuestras vidas. Sin embargo el contagioso virus de incertidumbre me invade y hace que pase unos días muy inquietantes. Hay que tener la cabeza fría, tener los documentos en orden, los expedientes listos, las citas hechas, la expo preparada. Y en medio del torbellino que se vuelve el día me encuentro en el fondo del cajón de la copechi un consejo que me manda a abrir el congelador para “enfriarme las ideas” y agarro así el segundo aire. Estamos listos. Empezamos.
miércoles, septiembre 19, 2007
Sobre el congreso
La forma es el fondo, decía este personaje que más que de la política parecía de las tiras cómicas del periódico dominical. Mientras se discute si se legisla sobre el aumento a la gasolina, sobre la desaparición de los consultores electorales, sobre la censura a los medios, la expropiación de cierto horario de tele y radio. Los políticos cada vez se entienden menos entre ellos y con nosotros. Y mientras detienen el Plan Sonora Proyecta por que es “inconstitucional” me pregunto si recordaran por que entraron a la política en primer lugar o si recuerdan como llegaron al puesto en el que están.
Yo creo que es por eso que las personas que vemos televisión preferimos saber que hace Ludovico Peluche y despreocuparnos así por lo que hace Leonel Cota, Beltrones o Paredes.
¿Sera que ha llegado el momento de que me lance yo por la presidencia de México? ¿Estaremos listos para eso?
Yo creo que es por eso que las personas que vemos televisión preferimos saber que hace Ludovico Peluche y despreocuparnos así por lo que hace Leonel Cota, Beltrones o Paredes.
¿Sera que ha llegado el momento de que me lance yo por la presidencia de México? ¿Estaremos listos para eso?
Dueña de nada
A que relajo esto de ser un ciudadano responsable. Quise pagar a tiempo mis impuestos y no hay sistema para sacar cita. Al presentarme directamente en hacienda me dice la recepcionista ¿No tiene cita? Pues no la podemos atender. Además me dan unas hojas súper raras donde tengo que calcular no se que tantas cosas que justifica el hecho de que buena parte del dinero que gano con el sudor de mi frente (y tomando en cuenta que vivo en el caluroso Hermosillo, también con el sudor de cada parte de mi cuerpecito) es hacer mas hondos los bolsillos des del SAT. ¿Llegará el día en que sea dueña absoluta de mi casa, mi carro o mi sueldo? ¿O es solo un sentimiento que desaparecerá después de mi declaración mensual?
El dia que no es
Es mitad de semana, este día es medio raro por que ya no traes la lentitud arrastrada de lunes y martes ni las ganas de fin de semana de jueves y viernes. Por esto casi podría decir que el miércoles es el día del despertar de los zombies, o tal vez sea un momento en el espacio que no existe y solo salió de mi imaginación.
martes, septiembre 18, 2007
De la noche
Ya casi es de noche, el día se ha ido con prisa como lo suele hacer últimamente. Me gusta la noche, es fresca y descansada. Me gusta por que es la hora de hablar de cosas sin mucha importancia, platicas que se tendrían en un bar con una música suave de fondo. Es también cuando vemos a los amigos, esos que te cuentan la misma historia una y otra vez con tal de no entrar en el tema tan monótono que se habla de día, del trabajo, de los hijos, de la escuela, de las responsabilidades.
De noche somos niños otra vez y jugamos, bromeamos y hablamos de tonterías. Y por un breve momento olvidamos la agenda de mañana.
Buenas noches amigo lector.
De noche somos niños otra vez y jugamos, bromeamos y hablamos de tonterías. Y por un breve momento olvidamos la agenda de mañana.
Buenas noches amigo lector.
Pedazo de realidad
Advertencia:
Lo que se publique en este blog puede o no ser realidad. Son pedazos de realidad e imaginación que se mezclan en este teclado.
Si usted se siente aludido seguramente es algo que me inventé, así que no se lo crea mucho.
Quedando aclarado el punto le doy la bienvenida al interior de mi cerebro, espero que su viaje sea placentero.
Lo que se publique en este blog puede o no ser realidad. Son pedazos de realidad e imaginación que se mezclan en este teclado.
Si usted se siente aludido seguramente es algo que me inventé, así que no se lo crea mucho.
Quedando aclarado el punto le doy la bienvenida al interior de mi cerebro, espero que su viaje sea placentero.
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